Impresiones jugables | F1 25 – 2026 Season Edition – PS5

Probamos el ‘Season Pack 2026’ de EA Sports F1 25, una nueva temporada que cambia más de lo que parece.

Durante años, hablar de videojuegos de Fórmula 1 significaba hablar de una cita anual inamovible. Cada temporada llegaba acompañada de su correspondiente entrega con coches nuevos, reglamentos actualizados y alguna novedad para intentar justificar el salto. Sin embargo, este 2026 ha sido diferente. En lugar de lanzar un nuevo juego completo, Codemasters y EA han apostado por un modelo distinto y ampliar F1 25 mediante un contenido descargable que actualiza la experiencia a la nueva temporada. De esta forma el estudio desarrollador dispone de más tiempo para trabajar en una entrega totalmente nueva y que ofrezca muchos más cambios de los que se podrían llegar a introducir en este 2026.

Sobre el papel, la idea tiene sentido. La Fórmula 1 real entra en una etapa completamente nueva con cambios profundos en motores, aerodinámica, equipos y gestión energética, así que convertir F1 25 en una plataforma con temporadas añadidas parecía una decisión lógica. El problema era comprobar si esa fórmula iba a sentirse como una auténtica evolución… o simplemente como una actualización con precio de expansión. Tras varias horas en pista, la respuesta está bastante clara. El Season Pack 2026 no es un simple parche, pero tampoco termina de convertirse en el salto revolucionario que muchos esperaban.

El Season Pack 2026 traslada a F1 25 el nuevo reglamento técnico de la categoría, incorporando las escuderías, pilotos y circuitos correspondientes a la temporada. Entre las novedades más visibles aparecen nuevos escenarios como Madring, el circuito urbano de Madrid, y la renovación completa de la parrilla con cambios estructurales dentro del campeonato. Sin embargo, el enfoque elegido por Codemasters deja una sensación extraña. En lugar de integrar ambas temporadas dentro de un mismo recorrido profesional, el contenido de 2026 funciona como un bloque separado del modo carrera original. Esto significa que no existe una transición natural desde la temporada 2025 hacia la nueva reglamentación. Al terminar una campaña, no se produce ese salto temporal que habría ayudado a construir una sensación de continuidad deportiva.

Es una decisión que limita bastante el potencial de la idea. Tener varias temporadas dentro del mismo juego podría haber abierto la puerta a carreras más largas, evolución técnica o incluso cambios históricos dentro del campeonato. En cambio, aquí se percibe más como elegir entre dos mundos independientes. Aun así, el contenido disponible consigue transmitir bastante bien esa sensación de estar entrando en una nueva era de la Fórmula 1. Dos nuevos equipos se unen a la parrilla de 2026; Audi, haciéndose cargo de Sauber, y Cadillac, marcando la llegada del primer gran fabricante de automóviles estadounidense a la Formula 1. Asimismo, Racing Bulls da la bienvenida a Arvid Lindblad junto a Liam Lawson. Isack Hadjar se une a Oracle Red Bull Racing para hacer equipo con Max Verstappen, y los favoritos de los fans Valtteri Bottas y Sergio Pérez encabezan la entrada de Cadillac.

El gran protagonista de Season Pack 2026 no son los coches nuevos ni los equipos. Es la gestión energética. Las nuevas reglas de Fórmula 1 trasladadas al juego modifican radicalmente la manera de conducir. Los motores pasan a depender mucho más del sistema eléctrico, equilibrando la entrega de potencia entre combustión y energía híbrida. Sobre el papel parece una diferencia pequeña. En pista cambia absolutamente todo.

Si vienes de F1 25 esperando hacer vueltas completas acelerando sin pensar demasiado en el consumo, el juego te obliga a reaprender. Ahora cada circuito exige una estrategia distinta. Hay trazados donde la batería desaparece en pocas curvas y otros donde la regeneración permite mantener ritmos agresivos durante casi toda la vuelta. Empiezan a aparecer decisiones constantes sobre cuándo levantar el pie antes de una frenada, cuándo activar modos de ahorro y cuándo reservar energía para el momento adecuado. Y lo interesante es que el sistema funciona.

Por primera vez en bastante tiempo, cada circuito tiene personalidad mecánica propia. No basta con memorizar trazadas; hay que entender cómo responde el coche en función del mapa energético. Además, aparece el nuevo sistema de adelantamiento y modos de potencia, que intenta sustituir algunas dinámicas clásicas del DRS y ofrecer más oportunidades rueda a rueda. El resultado es que las carreras generan momentos más imprevisibles y, visualmente, más espectaculares.

Ahora bien, esta apuesta por el realismo tiene una consecuencia evidente y es que la curva de aprendizaje es bastante más exigente. También hay ausencias que cuesta entender. El modo carrera cooperativo para dos jugadores desaparece en esta versión y algunas opciones heredadas del juego base no se adaptan completamente al nuevo contenido. Parte de la comunidad ha señalado precisamente estas limitaciones como uno de los mayores puntos débiles del paquete.

En términos gráficos todo es bastante similar, no obstante la construcción de los nuevos monoplazas reflejan correctamente el cambio de reglamento con coches más compactos, líneas distintas y una sensación general de vehículos más agresivos visualmente. También se aprecia trabajo en los detalles aerodinámicos y en la lectura del flujo visual cuando el coche está en movimiento.

La gran estrella visual es Madring, circuito híbrido, urbano y construido específicamente te desafiará con acción a alta velocidad a lo largo de 5,4 km y 22 curvas llenas de adrenalina. Más allá del debate sobre si el circuito real terminará siendo mejor o peor, recorrerlo dentro del juego tiene algo especial precisamente porque se siente nuevo. El trazado mezcla zonas urbanas con secciones rápidas y ofrece un aspecto diferente respecto a muchos circuitos clásicos del calendario.  Eso sí, quien espere un salto generacional probablemente se quede con ganas de más. Las mejoras son visibles, pero están construidas sobre la tecnología de F1 25. No hay una revolución gráfica. Y seguramente tampoco era el objetivo.

Los nuevos motores híbridos tienen una identidad sonora propia dentro del juego y ayudan bastante a transmitir que estamos ante otra generación de Fórmula 1. El comportamiento del sistema eléctrico modifica la sensación de aceleración y cambia el ritmo al que escuchamos trabajar el coche. También se mantienen las buenas bases del juego original con un ambiente de paddock convincente, radios claras y un trabajo sólido en la mezcla de sonidos durante las carreras.

Conclusión

F1 25: Season Pack 2026 es una propuesta curiosa porque deja dos sensaciones al mismo tiempo. Por un lado, demuestra que actualizar un simulador deportivo mediante expansiones puede funcionar. Los cambios reglamentarios tienen impacto real, conducir exige adaptarse y la sensación general es que no estamos simplemente ante una plantilla nueva con coches distintos.

Por otro, también deja claro que todavía hay mucho margen para desarrollar esta idea. La separación entre temporadas, las limitaciones en ciertos modos y algunas decisiones de diseño hacen que el conjunto se sienta menos ambicioso de lo que podría haber sido. Aun así, si disfrutas de la simulación, de aprender circuitos y de entender cómo funcionan los coches más allá de acelerar y frenar, ofrece una experiencia distinta y bastante más profunda de lo habitual. No reemplaza la emoción de recibir un F1 completamente nuevo cada año. Pero sí deja una pregunta interesante para el futuro: quizá los videojuegos oficiales de la Fórmula 1 no necesiten empezar desde cero cada temporada.

*Artículo realizado gracias a un código de descarga para PS5 facilitado por EA España.

 

 

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