LumenTale: Memories of Trey sorprende con un RPG de criaturas lleno de personalidad y emoción. Entre recuerdos y Animons demuestran que aún hay espacio para innovar en el género.
- Título: LumenTale: Memories of Trey
- Desarrollador: Beehive Studios
- Editora: Team17
- Número de Jugadores: 1-2
- Plataformas: PS5, Xbox Series, Switch y PC (próximamente en Switch 2)
- PEGI: +7
- Fecha de salida: 26 de mayo de 2026
- Idioma: Textos en español
- Género: Aventura, Rol, RPG, Combate por turnos
El género de captura de criaturas lleva años viviendo bajo la enorme sombra de Pokémon. Cada nuevo juego que intenta acercarse a esa fórmula termina inevitablemente comparado con la saga de Game Freak, y muy pocos consiguen ofrecer algo con suficiente personalidad como para destacar. Sin embargo, LumenTale: Memories of Trey logra precisamente eso, tomar ideas conocidas y darles un enfoque propio, más cercano al JRPG clásico y con una narrativa mucho más marcada.
Desarrollado por Beehive Studios y publicado por Team17, el juego nos lleva al continente de Talea, un mundo dividido entre ciencia y espiritualidad donde humanos y criaturas conocidas como Animon conviven en un equilibrio bastante frágil. Desde el primer momento queda claro que no estamos ante un simple clon de Pokémon. Sí, hay capturas, combates por turnos y evolución del equipo, pero también una fuerte apuesta por la exploración, el misterio y el desarrollo de personajes.
Además, se nota que detrás del proyecto hay pasión por el género. No en vano, parte del equipo trabajó anteriormente en “Pokémon Xenoverse”, un fangame bastante conocido dentro de la comunidad. Esa experiencia se percibe en muchos detalles, aunque aquí intentan construir algo mucho más ambicioso y con identidad propia. El resultado es un RPG que puede no ser perfecto, pero que consigue enganchar gracias a su universo y a varias ideas realmente interesantes.

La aventura comienza con Trey despertando inconsciente en medio de un bosque, prácticamente sin recuerdos y acompañado de una extraña sensación de vacío. Poco después es encontrado por Ales, quien lo lleva hasta la casa de su tío Kapan. A partir de ahí empieza un viaje centrado en recuperar la memoria del protagonista y descubrir qué ocurrió realmente en su pasado. El mundo de Talea está dividido entre dos grandes regiones: Logos, más tecnológica y racional, y Mythos, profundamente espiritual. Antiguamente ambos territorios convivían bajo el mismo imperio, pero tras la muerte del emperador terminaron separándose y entrando en conflicto. Ese trasfondo político y social le da bastante personalidad al universo del juego y ayuda a que la historia tenga más peso del esperado.
Uno de los aspectos más interesantes de la narrativa es cómo los Animon no son simples monstruos para combatir, sino representaciones digitales de emociones y estados de ánimo. Esto conecta directamente con los temas principales del juego: los recuerdos, la identidad y las emociones humanas. Es una idea bastante original dentro del género y aporta un toque diferente a toda la aventura. La relación entre los personajes también funciona bastante bien. Trey va formando un pequeño grupo de compañeros que ayudan a desarrollar la historia y aportan diferentes puntos de vista sobre el mundo. Julia, por ejemplo, es uno de los personajes más importantes del juego, aunque su introducción se siente algo forzada. En apenas unas escenas pasa de desconfiar completamente del protagonista a convertirse en su compañera de viaje, algo que rompe un poco la naturalidad del guion. Aun así, el juego consigue mantener el interés gracias a los constantes flashbacks que poco a poco reconstruyen el pasado de Trey. Siempre existe la sensación de que hay algo importante oculto detrás de todo lo que ocurre, y eso anima a seguir avanzando incluso cuando el ritmo se vuelve más pausado.

Donde LumenTale: Memories of Trey realmente consigue destacar es en sus mecánicas jugables. Aunque la base recuerda inevitablemente a Pokémon, también incorpora elementos de otros RPG y hasta ciertas ideas similares a Pokémon Ranger. Aquí no solo capturamos criaturas, sino que además utilizamos el Holoken, una herramienta multifunción que sirve tanto para atrapar Animons como para interactuar con el entorno. El sistema de captura resulta bastante dinámico. En lugar de limitarse a lanzar un objeto y esperar, el juego introduce pequeñas acciones de precisión donde debemos pulsar botones en el momento adecuado. Esto hace que capturar criaturas tenga algo más de interacción y evita que el proceso se vuelva demasiado automático.
Los combates también tienen varias ideas interesantes. En lugar de usar maná o puntos de habilidad tradicionales, cada turno funciona mediante una barra de energía compartida entre nuestros cuatro Animons activos. Cada ataque consume una cantidad concreta de puntos y estos se reinician al finalizar la ronda. Esto obliga a pensar bien qué habilidades utilizar y evita simplemente repetir el movimiento más fuerte constantemente. Además, existe una mecánica llamada “furor” que se activa tras realizar varios golpes críticos consecutivos, permitiendo ejecutar ataques sin coste de energía. Los enemigos también pueden entrar en este estado, lo que añade todavía más tensión a ciertos enfrentamientos. Son pequeños detalles que consiguen que el combate tenga bastante más profundidad de la que aparenta al principio.

El juego cuenta con un total de 140 Animons divididos en 13 tipos diferentes, cada uno con atributos específicos que determinan su rol dentro del combate. La variedad es bastante buena y anima a experimentar con distintas composiciones de equipo. Eso sí, no todo está igual de pulido. Uno de los problemas más comentados es que algunas mecánicas están mal explicadas. Acciones importantes como analizar debilidades o capturar enemigos pueden pasar desapercibidas porque la interfaz no siempre resulta intuitiva. Incluso algunos jugadores han señalado que ciertas funciones básicas deberían estar mucho mejor tutorializadas. La dificultad también puede resultar algo irregular. Hay combates especialmente duros desde bastante temprano y algunos enemigos tienen ataques capaces de eliminar a nuestro equipo con demasiada facilidad. Esto obliga a subir niveles o bajar la dificultad en determinados momentos.
Visualmente, LumenTale apuesta por un pixel art muy trabajado que recuerda a los RPG clásicos pero con un acabado mucho más moderno. Los escenarios están llenos de detalles y consiguen transmitir perfectamente la personalidad de Talea. Las ciudades tienen un aire acogedor y siempre invitan a explorar cada rincón, mientras que las zonas naturales destacan por el uso de iluminación y efectos visuales bastante cuidados. También ayuda mucho la manera en que el juego utiliza los colores para diferenciar Logos y Mythos, reforzando visualmente el contraste entre ambas regiones.

Los diseños de los Animons son otro de sus puntos fuertes. Hay criaturas muy inspiradas y con bastante personalidad, algo fundamental en un juego de este estilo. Puede que algunos diseños recuerden inevitablemente a otros títulos del género, pero en general consiguen sentirse únicos. En el apartado técnico hay luces y sombras. La versión de PC parece funcionar bastante bien en líneas generales, pero hay algunos pequeños problemas de rendimiento, especialmente en Nintendo Switch. Caídas de frames, elementos que aparecen tarde en pantalla e incluso ciertos bugs visuales han sido temas comentados por la comunidad. Afortunadamente, nada de eso llega a arruinar la experiencia, aunque sí deja la sensación de que el juego todavía necesita algunos ajustes técnicos para alcanzar todo su potencial.
La banda sonora es probablemente uno de los apartados más cuidados de todo el juego. Desde los primeros minutos acompañan melodías suaves y ambientales que encajan perfectamente con el tono melancólico de la historia. Durante la exploración predominan composiciones tranquilas que ayudan muchísimo a crear atmósfera, mientras que los combates importantes suben la intensidad con temas bastante épicos. El resultado consigue mantener siempre una identidad musical muy marcada. También merece una mención especial el trabajo de sonido ambiental. Los pueblos, bosques y ruinas tienen pequeños detalles sonoros que ayudan a que el mundo se sienta vivo. Puede parecer algo secundario, pero este tipo de trabajo es el que termina reforzando la inmersión.

LumenTale: Memories of Trey no es un juego revolucionario, pero tampoco intenta serlo. Su gran mérito está en coger una fórmula extremadamente conocida y darle suficiente personalidad como para sentirse fresco. La mezcla entre captura de criaturas, exploración estilo JRPG y narrativa centrada en los recuerdos funciona mucho mejor de lo que muchos podrían esperar. Tiene problemas, claro, sin embargo, cuando el juego consigue encajar todas sus piezas, deja momentos realmente memorables.
Lo más importante es que Talea se siente como un mundo con mucho potencial. Hay personalidad, hay buenas ideas y, sobre todo, hay ganas de contar algo más que la típica aventura de capturar monstruos. Para quienes disfrutan del género y buscan una propuesta diferente, LumenTale: Memories of Trey termina siendo una experiencia muy recomendable.
*Análisis realizado gracias a un código de descarga para Switch facilitado por Team17.
LumenTale: Memories of Trey
Overall
-
Historia - 8/10
8/10
-
Jugabilidad - 8/10
8/10
-
Gráficos - 8/10
8/10
-
Sonido - 7.5/10
7.5/10
-
Duración / Diversión - 8.5/10
8.5/10
Summary
Emprende una aventura inolvidable con LumenTale: Memories of Trey, un cautivador RPG de coleccionar monstruos ambientado en un bello y fascinante mundo.
Vive una emotiva historia de autodescubrimiento y aventura a través de atractivas regiones, con paisajes y habitantes únicos. Acompaña a Trey en su viaje por una tierra llena de criaturas místicas para revelar el misterio tras sus recuerdos perdidos.
Pros
- Sistema de combate estratégico y más profundo de lo habitual en el género.
- Mundo con personalidad propia y una narrativa centrada en recuerdos y emociones.
- Pixel art muy cuidado y escenarios llenos de detalles.
- Buena variedad de Animons y mecánicas de captura dinámicas.
Cons
- Algunas mecánicas están mal explicadas y pueden resultar confusas.
- Picos de dificultad algo desbalanceados en ciertos combates.
- Problemas técnicos y bajadas de rendimiento, especialmente en Switch.
