La aventura de rol espacial Starfield aterriza en PS5 con un universo gigante, grandes mejoras y algunos problemas técnicos que frenan su despegue.
- Título: Starfield
- Desarrollador: Bethesda
- Editora: Bethesda
- Número de Jugadores: 1
- Plataformas: PS5, Xbox Series y PC
- PEGI: +18
- Fecha de salida: 7 de abril de 2026
- Idioma: Voces y textos en español
- Género: RPG, Rol, Acción, Aventura
La llegada de Starfield a PlayStation 5 marca un momento histórico para la comunidad de Sony. Tras más de dos años de exclusividad en Xbox y PC, Bethesda abre por fin las puertas de su ambicioso universo espacial a los jugadores de PS5. El lanzamiento, producido el 7 de abril de 2026, no solo trae el juego base, sino también todas las actualizaciones acumuladas, la expansión Terra Armada, la gran actualización gratuita Free Lanes, que mejora la exploración, el combate y la navegación espacial y mejoras específicas para DualSense y PS5 Pro. Starfield no es solo otro juego de Bethesda; es su apuesta más ambiciosa desde Skyrim. Desarrollado por Bethesda Game Studios, este RPG de ciencia ficción nos lanza a un universo vasto donde somos un miembro de Constellation, una organización de exploradores que busca artefactos antiguos.
El título sufrió algunas críticas por su escala procedural y ciertos repetitivos en los planetas, pero con parches constantes y ahora este port para PS5, ha evolucionado mucho. Por desgracia los primeros días no están siendo los mejores ya que en el estreno ha habido ciertos problemas técnicos, especialmente cuelgues y cierres inesperados tanto en PS5 estándar como en PS5 Pro. Bethesda ha reconocido estos fallos y ya trabaja en parches específicos para estabilizar la experiencia en ambas consolas.

La narrativa de Starfield mantiene intacta su esencia en PS5. Nos sitúa en el año 2330, cuando la humanidad ha colonizado nuevos sistemas estelares y vive como una civilización de exploradores espaciales. En este contexto, te unes a Constelación, el último grupo de aventureros que busca artefactos misteriosos repartidos por toda la galaxia, ofreciendo libertad para investigar misterios, facciones y el destino de la humanidad.
La historia principal gira en torno a unos artefactos misteriosos que parecen conectar mundos paralelos. Sin entrar en spoilers, combina exploración personal con intrigas políticas entre facciones como las Colonias Unidas (burocráticas y tecnológicas) y la Colectiva Freestar (más salvajes y libertarias). Hay romances, traiciones, dilemas morales y momentos que te hacen cuestionar qué significa ser humano en un universo tan vasto. No es la mejor que nos ha dado históricamente Bethesda, pero sorprende con momentos de descubrimiento, exploración y dilemas morales. Lo mejor es que el juego respeta tu ritmo. Puedes ignorar la trama principal y perderte en side quests durante horas. Bethesda ha pulido los diálogos y las cinemáticas, y todo fluye con más naturalidad. Es una historia que no te obliga a nada, pero que te recompensa si te involucras.
La historia se construye a través de decisiones, encuentros y misiones que moldean tu propio camino. Bethesda insiste en que la historia más importante es la que tú cuentas, y eso se nota desde el primer minuto. Eliges tu trasfondo, tus rasgos y tu estilo de juego, lo que influye en cómo reaccionan los personajes y qué oportunidades se abren ante ti. Además, la expansión Terra Armada, incluida desde el lanzamiento en PS5, añade una nueva amenaza, un ejército de robots avanzados que pretende “unificar” la humanidad por la fuerza. Esta trama complementaria introduce nuevas misiones, tecnología y un compañero adicional, ampliando el universo narrativo con un tono más bélico y urgente. Esta expansión introduce a los Terran, un grupo militarista de humanos y robots que se creen los “verdaderos hijos de la Tierra” y que irrumpen en los Sistemas Colonizados con incursiones que convierten zonas pacíficas en campos de batalla. Es una historia lineal pero impactante, con temas sobre el precio de la guerra, la lealtad y el avance tecnológico. Las misiones secundarias se sienten orgánicas y van desde ayudar a colonos en planetas remotos hasta desentrañar conspiraciones en estaciones espaciales.

La jugabilidad es un cóctel perfecto de RPG clásico y simulación espacial. Empiezas creando a tu personaje con un editor detalladísimo (rasgos, trasfondos, habilidades) y luego el mundo se abre como un libro sin fin. Hay más de mil planetas para explorar, pero no todos son iguales. Algunos tienen ciudades vibrantes como Nueva Atlantis, otros son páramos helados o junglas alienígenas llenas de fauna hostil.
El gran cambio con Free Lanes es la forma de viajar. Antes, saltabas de sistema en sistema con menús. Ahora, dentro de un sistema solar puedes activar el modo crucero y volar libremente entre planetas, encontrando encuentros aleatorios como piratas, naves abandonadas o incluso asteroides ricos en minerales. Y sí, puedes caminar por tu nave mientras viajas. Es una libertad que transforma la experiencia y reduce esa sensación de constantes tiempos de carga que algunos criticaron al principio. Explorar planetas sigue siendo una experiencia variada y encontrarás fauna, flora, recursos y asentamientos que puedes estudiar, recolectar o utilizar para construir bases.

El combate es sólido para tratarse de una obra de Bethesda. Las armas se sienten pesadas y satisfactorias, con diferentes tipos (láser, balísticas, de plasma) y modificaciones infinitas gracias al nuevo un recurso que permite personalizarlo todo. Los tiroteos en tierra son intensos, especialmente en cero gravedad o durante incursiones Terran. Uno de los aspectos más adictivos es la personalización de naves. Puedes modificar sistemas críticos, añadir módulos, asignar tripulación y diseñar tu nave ideal tanto estética como funcionalmente. También puedes construir puestos avanzados para recolectar recursos de forma pasiva, contratar personal y establecer rutas de carga entre planetas. La actualización Free Lanes mejora la gestión de inventario y la construcción de bases, haciéndolo más intuitivo.
Las misiones son variadas, desde infiltraciones sigilosas, exploración científica, rescates hasta piratería. Los bases que construyes ahora tienen una mayor profundidad, con mejoras en la automatización y el comercio. En PS5 también se aprovecha al máximo las funcionalidades del DualSense con los gatillos adaptativos que cambian la resistencia según el arma (un láser se siente distinto a un rifle balístico), el touchpad te permite escanear rápido o cambiar de perspectiva, y el altavoz del mando reproduce documentos de audio e intercomunicaciones de la nave.

Starfield es una obra que ase ajusta a todo tipo de jugadores. Si te gusta el rol puro, inviertes puntos en habilidades como persuasión o hackeo. Si prefieres acción, mejoras el combate. Y lo mejor es que el juego no te castiga por experimentar. Con las actualizaciones, los puntos de interés en planetas son más variados y menos repetitivos. ¿El único pero? Algunas ciudades grandes todavía tienen caídas de frames en modo rendimiento, aunque nada que arruine la diversión. En general, la jugabilidad es profunda, adictiva y perfecta para sesiones largas. Eso sí, Bethesda todavía debe parchear el tema de los crasheos, bastante habituales y que lastran la experiencia.
Visualmente, Starfield siempre fue impresionante, quizás no por ser un portento técnico ni contar con las mejores animaciones, pero sí por la grandeza y escala de su universo. Los planetas procedurales lucen más vivos que nunca con texturas de rocas más detalladas, atmósferas dinámicas y cielos estrellados que parecen infinitos. Los interiores de naves y ciudades son una delicia, con iluminación volumétrica y reflejos que brillan en los cascos espaciales.

El port aprovecha al máximo el hardware de PS5 con un modo visual a 4K a 30 fps para los que quieren máxima fidelidad gráfica (ideal para capturas espectaculares), y modo Rendimiento a 60 fps con PSSR (el upscaling de Sony) que mantiene la nitidez y reduce el ghosting. En PS5 Pro, las mejoras son notables con más detalles en follaje, mejor niebla volumétrica y partículas en explosiones espaciales. Es cierto que los rostros de los NPCs han recibido pulido extra, y las animaciones son más fluidas, pero sigue lejos de otros referentes del género. Mención especial merece el diseño y la faceta artística. Los paisajes son de otro mundo, con amaneceres en lunas con anillos, tormentas eléctricas o cuevas bioluminiscentes. Cuando todo fluye, Starfield es uno de los mundos más ambiciosos y visualmente ricos creados por Bethesda.
El apartado sonoro siempre ha sido uno de los puntos fuertes de Starfield, y en PS5 se eleva con las funciones del DualSense. La banda sonora orquestal de Inon Zur es épica, con temas que pasan de la maravilla exploratoria a la tensión en combates espaciales. Los efectos de sonido son brutales, es una pasada sentir el rugido de los motores al acelerar en la nave, el zumbido de un láser o el eco metálico en una estación abandonada.
La voz en off (en español con un gran doblaje) es de gran calidad, con actores que dan vida a personajes memorables. Pero lo que más nos ha gustado son las funciones del mando. Los registros de audio y las conversaciones por intercomunicador salen directamente del altavoz del DualSense. Es como si tu controlador fuera la radio de la nave. La luz del mando cambia de color según tu salud o el estado de la nave y los gatillos adaptativos añaden feedback táctil a cada disparo o maniobra.

Conclusión
El lanzamiento de Starfield en PS5 es un acontecimiento importante para la comunidad de PlayStation. Por fin, los jugadores de la consola de Sony pueden disfrutar del universo más ambicioso de Bethesda, con todas sus expansiones y mejoras desde el primer día. La historia es amplia y flexible, la jugabilidad ofrece una libertad inmensa y la exploración espacial es tan satisfactoria como prometía.
Los problemas técnicos. Los cuelgues, bloqueos y errores de guardado han empañado el estreno, generando frustración y hasta solicitudes de reembolso por parte de algunos jugadores. Bethesda ya trabaja en parches, pero la experiencia actual puede variar mucho según el usuario.
Eso sí, Free Lanes, Terran Armada y las mejoras de DualSense, se siente fresco, pulido y emocionante a más no poder. Es un juego para soñadores, para los que queremos perdernos en un universo donde cada planeta es una promesa de aventura. Si te gustan los RPG inmersivos como Skyrim o Fallout, pero con sabor a space opera, Starfield es una experiencia impresionante que te mantendrá enganchado durante semanas.
Starfield
Overall
-
Historia - 8.5/10
8.5/10
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Jugabilidad - 8.5/10
8.5/10
-
Gráficos / Apartado técnico - 8/10
8/10
-
Sonido - 9/10
9/10
-
Duración / Diversión - 9.5/10
9.5/10
Resumen
Starfield es el primer universo nuevo en más de 25 años de Bethesda Game Studios, los galardonados creadores de The Elder Scrolls V: Skyrim y Fallout 4. En este juego de rol de próxima generación ambientado entre las estrellas, podrás crear el personaje que desees y explorar con una libertad sin precedentes mientras te embarcas en un viaje épico para desentrañar el mayor misterio de la humanidad.
Corre el año 2330. La humanidad se ha aventurado más allá de nuestro sistema solar para asentarse en planetas nuevos y vivir como un pueblo espacial. Te unirás a Constelación, el último grupo de exploradores espaciales en busca de raros artefactos por toda la galaxia, y viajarán por la vasta extensión del espacio en el juego más grande y ambicioso de Bethesda Game Studios.
Pros
- Universo enorme y variado con una libertad total para afrontar la aventura.
- Actualización Free Lanes incluida y expansión Terra Armada integrada.
- DualSense bien aprovechadoy multitud de mejoras en gameplay, sistema de viajes, etc.
- Combate más sólido que en otros títulos de Bethesda.
- Gran variedad de misiones y contenido para decenas de horas.
- Banda sonora memorable y ciudades densas y con identidad.
Cons
- Cuelgues y cierres inesperados en PS5. Necesita urgente un parche que solvente problemas técnicos.
- Exploración planetaria a veces repetitiva
- IA de NPC’s inconsistente y animaciones faciales desiguales
- Misiones secundarias algo irregulares. Se arrastran fallos de diseño que ya no serán solventados.
