Arte, misterio, investigación y combate se entrelazan en Hell is Us, una experiencia absorbente que exige paciencia, curiosidad y reflexión.
- Título: Hell is Us
- Desarrollador: Rogue Factor
- Editora: Nacon
- Número de Jugadores: 1
- Plataformas: PS5, Xbox Series y PC
- PEGI: +16
- Fecha de salida: 4 de septiembre de 2025
- Idioma: Voces en inglés y textos en español
- Género: Aventura, Acción, Exploración
Desde su presentación en 2022, el ambicioso título debut de Rogue Factor captó la atención de todo el mundo por su inquietante ambientación, su potente dirección artística y su mezcla de jugabilidades. Sin mapas ni marcadores, Hell is Us es un RPG de acción con exploración libre ni nadie que nos guíe en el que tendremos que fijarnos muy bien en el entorno para avanzar. En vez de caer en el típico soulslike genérico, Hell is Us mezcla géneros de forma inesperada con un planteamiento de combate cuerpo a cuerpo, toques de Resident Evil en puzles e investigación e incluso mazmorras que recuerdan a The Legend of Zelda. El resultado es una experiencia sorprendente que se convierte en una de las grandes sorpresas de 2025 y que será recordado por crítica y usuarios durante años por su valentía y planteamiento.
En Hell is Us encarnamos a Rémi, un exmilitar que regresa clandestinamente a su patria, Hadea, tras años de exilio impuesto por su propia madre. Hadea es un país aislado tras siglos de dictadura, hoy sumido en una guerra civil sangrienta entre dos facciones opuestas. Estas facciones extremistas tienen creencias religiosas muy distintas, pero comparten métodos salvajes. Mientras busca a sus padres desaparecidos, Rémi se encuentra con un país al borde del caos, pues además del conflicto bélico, han empezado a aparecer criaturas extrañas sin rostro que atacan a todo el que se cruza en su camino y son inmunes a las armas de fuego convencionales.

La trama de Hell is Us aborda temas muy duros, como las consecuencias de la guerra y la barbarie humana. No rehúye en mostrar escenas violentas y a la par la historia incluye dosis de intriga y conspiraciones con sociedades secretas y misterios fantásticos que envuelven a las aterradoras entidades que se van revelando. Rogue Factor ha creado un universo rico y profundo con un sinfín de posibilidades a largo plazo, donde destaca la narrativa inmersiva como su punto más trabajado, inspirado por unos ricos diálogos, documentos con trasfondo y un lore sorprendentemente profundo que detalla las regiones de Hadea, sus costumbres y sucesos políticos o religiosos claves.
Hell is Us es un título muy especial y todo aquel interesado en su propuesta debe tener una advertencia importante sobre la historia, y es que nunca facilita la mano al jugador, siempre es el usuario quien debe poner de su parte para comprender que está ocurriendo y saber por dónde continuar. Gran parte de los secretos se descubren leyendo diarios, escuchando grabaciones y hablando con los numerosos NPC, que nos sueltan pistas vagas sobre dónde ir o qué hacer. Esta exploración inquisitiva es uno de los mayores atractivos, pero exige paciencia. Hel lis Us se saborea poco a poco, en el que hay saber ir despacio. Quién no disfrute leyendo o siga solo la trama principal podría perderse lo mejor del mundo de Hadea. A pesar de ello, las facetas bélicas y fantásticas se equilibran bien y poco a poco la historia se despliega de manera intrigante, alternando momentos de horror con otros de apasionante misterio.

Hell is Us combina acción, exploración y puzles de una forma poco habitual. No hay mapa ni indicadores en pantalla y nuestras herramientas son una brújula, las referencias del propio escenario (un rayo de luz, los restos de un vehículo, un riachuelo) y las pistas que nos dan los personajes. Por ejemplo, si alguien nos dice “lo que buscas está al suroeste, más allá de unas colinas”, tendremos que abrir la PDA (una libreta electrónica) y orientar la brújula hacia allí, deduciendo el camino. Este sistema convierte la exploración en un gran puzle en sí mismo, pues para avanzar hay que encontrar objetos, accionar mecanismos y atar cabos usando los diarios y la información obtenida. Gracias a ello, cada descubrimiento como un cuarto secreto o un tesoro olvidado se siente increíblemente gratificante.
Rogue Factor no ha querido que Hel lis Us se limitase a la mera exploración típica de un ‘walking simulator’ y no falta un sistema de combate cuerpo a cuerpo. Rémi maneja diversas armas blancas con influencias claras de los soulslike actuales, disponiendo de una barra de resistencia que se consume al atacar o esquivar, y un sistema de parry con ventana generosa. No obstante, el equipo canadiense ha querido implementar mecáncias propias y únicas, pues cuando impactamos al enemigo podemos pulsar el botón R1 para recuperar parte de nuestra salud en proporción al daño infligido, una mecánica muy similar al “pulso de ki” de Nioh. A esto se añade un dron acompañante personalizable que puede paralizar enemigos, proporcionar habilidades especiales o ayudar en combate, lo que hace los encuentros algo más dinámicos.

Sin embargo, el combate es también el apartado menos pulido del juego. Pese a que hay cuatro tipos de armas distintas, el repertorio de movimientos es limitado y acaba sintiéndose repetitivo. Esto se disimula con las habilidades del dron y algunos poderes especiales, pero el sistema apenas evoluciona a lo largo de las 20-30 horas que dura la historia principal. Sumado a que la variedad de enemigos enemigos es escasa, los combates tienden a volverse previsibles y normalmente elegiremos nuestro arma y táctica favorita y la repetiremos hasta el final. Por suerte, la dificultad no es extrema (hay tres niveles: indulgente, equilibrado e implacable) y no penaliza mucho morir. Por defecto reaparecemos en el último punto de control sin perder progreso. Si queremos más reto, hay opciones para reactivar la penalización por muerte con la posibilidad de perder fragmentos y experiencia al morir.
Sin lugar a dudas el gran aliciente de Hell is Us es la libre exploración del mapeado. El juego se organiza en varias regiones semiabiertas de tamaño medio, a las que accedemos por orden libre conforme progresamos. Podemos viajar entre ellas con bastante libertad, regresando con frecuencia a zonas anteriores tras desbloquear una pista nueva. Muchas veces volveremos a áreas antiguas porque allí está la solución a un acertijo que antes no podíamos resolver. Esta estructura incentiva la curiosidad, pues cada región tiene su propio misterio, misiones secundarias (que a veces expiran si tardamos mucho) y retos opcionales. Un detalle interesante es que la PDA lleva un registro de los objetivos principales y secundarios, lo que ayuda a no perdernos del todo en la maraña de pistas.

En cuanto a los puzles, se presentan con mucha variedad. Hay tareas sencillas como encontrar la llave correcta para una puerta, encajar objetos, y otras mucho más retadoras que requieren inspeccionar con lupa el entorno y los documentos recopilados. Algunos rompecabezas son tan ingeniosos que recuerdan a los clásicos Resident Evil (de hecho, a veces parece un survival horror con combates cuerpo a cuerpo), teniendo que echar mano de papel y boli para apuntar cosas que más adelante serán vitales para la resolución. La sensación de estar desenterrando secretos al avanzar por rincones ocultos es constante y muy satisfactoria.
Gráficamente Hell is Us brilla sobre todo por su estilo artístico. No es una superproducción triple-A en cuanto músculo técnico, pero su diseño visual tiene mucha personalidad. Cada escenario está cuidadosamente diseñado, presentando desde aldeas idílicas en colinas hasta pueblos en llamas, subterráneos y edificaciones gubernamentales deterioradas. Lo más llamativo quizá son las ubicaciones mixtas, bellas y sombrías e incluso con un punto psicodélico. Por ejemplo, podemos encontrar montañas junto a un lago precioso, pero con la mitad del pueblo destruido y monstruos acechando, dando la sensación de estar en un planeta alienígena sumido en la guerra.

Estos contrastes no son casuales pues el director de arte del juego es Jonathan Jacques-Belletête (conocido por Deus Ex: Human Revolution), y trae un toque retrofuturista que recuerda a los años 90 combinado con elementos distópicos. El mapeado está bien planteado ya que cada bioma (bosques, lagos, ruinas, etc.) se diferencia claramente, y las pistas visuales (un rayo de sol que marca el camino, un riachuelo para orientarnos) nos ayudan sin necesidad de resaltar nada en la interfaz. En pocas palabras, no hace falta un mapa tradicional cuando el propio mundo nos dice hacia dónde ir. En el plano técnico, se agradece que Hell is Us se mueva con soltura en consolas aun usando Unreal Engine 5, y aunque sus gráficos no alcanzan el nivel de los grandes AAA, la atmósfera que crea justifica sobradamente las limitaciones presupuestarias.
La banda sonora de Hell is Us es otro de sus puntos más originales e inmersivos. Apostaron por un estilo que combina sintetizadores retro con toques oscuros. En el contexto de la ambientación opresiva del juego, las melodías industriales y electrónicas funcionan perfectamente. Es cierto que no hay temas épicos de corte orquestal, sino que más bien apuesta por tonos inquietantes y ambientales que refuerzan la sensación de tensión. Además, la experiencia sonora completa incluye vibraciones hápticas y uso del altavoz del mando en PS5, lo que intensifica la inmersión en momentos clave.

Es cierto que Hell is Us no es un juego perfecto ni una experiencia para todo el mundo, pero ofrece una aventura atrevida y diferente que era necesaria en la actual industria del videojuego. Sus mayores virtudes son el mundo que crea y la sensación de descubrimiento continuo, donde recorrer Hadea, resolver sus puzles, enfrentar a los misteriosos enemigos y desvelar los secretos de la guerra civil resultará apasionante para quienes disfruten de este tipo de universos oscuros y decadentes. La combinación de géneros, aunque arriesgada, funciona en su conjunto y aporta la originalidad y frescura que suelen dar las producciones AA.
En definitiva, Hell is Us es una aventura recomendable especialmente para jugadores pacientes que valoren la exploración y la narrativa emergente. Si te gusta descubrir entornos nuevos a tu ritmo, leer cada documento y conectar pistas en lugar de seguir marcadores, encontrarás un título muy a tu gusto. Su mezcla de acción, exploración sin guías y elaborados puzles le da un sabor único que, pese a sus defectos, ha resultado uno de los lanzamientos más sorprendentes de 2025.
*Análisis realizado mediante un código de descarga para PS5 para facilitado por Nacon España.*
Hell is Us
Overall
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Historia - 8.5/10
8.5/10
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Jugabilidad - 8.5/10
8.5/10
-
Gráficos - 8/10
8/10
-
Sonido - 8/10
8/10
-
Duración / Diversión - 9/10
9/10
Resumen
La guerra es lo más cercano al infierno en la Tierra, porque esta alberga al peor demonio: la humanidad. En un país aislado y arrasado por luchas internas, descubre los secretos de tu pasado y afronta las repercusiones de una misteriosa calamidad.
Hell is Us es un juego de acción y aventura en 3.ª persona que combina intensos combates cuerpo a cuerpo y la emoción de la exploración. Explora un mundo semiabierto para encontrar respuestas a tus preguntas y enfréntate a criaturas misteriosas durante tu viaje.
Pros
- Diseño de mundo inmersivo y narrativa enigmática que toca temas maduros.
- Fuerte componente de exploración, esencial para avanzar en trema principal como misiones secundarias.
- El jugador marca su propio ritmo y decide cómo enfrentarse a los desafíos.
- Imponente dirección artística y gran variedad de biomas.
- Sistema de combate bien resuelto…
Cons
- … pero con escasa variedad de armas y enemigos.
- Curva de aprendizaje exigente y un ritmo irregular por momentos.
- Optimización mejorable. Unreal Engine 5 sigue siendo un quebradero de cabeza en plataformas actuales.
