Descubre los origines de la furia del Slayer en DOOM The Dark Ages, una intensa precuela que revitaliza la fórmula FPS con nuevas mecánicas pero manteniendo la esencia gore y visceral clásica de la saga.
- Título: DOOM: The Dark Ages
- Desarrollador: id Software
- Editora: Bethesda Softworks
- Distribuidora: Bethesda Softworks
- Número de Jugadores: 1
- Plataformas: PS5, Xbox Series X/S y PC
- PEGI: +18
- Fecha de salida: 15 de mayo de 2025
- Idioma: Voces textos en español
- Género: Shooter en 1ª persona, Acción
Innovar continuamente sobre un mismo género, ideas y estructura jugable es una de las tareas más complicadas que existen en la industria del videojuego. De hecho, id Software no ha querido quedarse anclada en solamente mejorar lo que propusieron con el excelente reinicio de DOOM en 2016, sino que siempre han buscado ir un paso más allá experimentando con las mecánicas jugables para brindar una experiencia única.
DOOM (2016) fue una entrega más cauta y tradicional, mientras que en DOOM Eternal de desmelenaron con una propuesta de ritmo frenético y rapidísima jugabilidad que potenciaba la verticalidad bajo un movimiento constante corriendo a toda velocidad por los escenarios. Con DOOM: The Dark Ages los creadores han buscado un enfoque más lento, con un DOOM Slayer menos ágil pero más demoledor, manteniendo toda la brutalidad y espectacularidad que caracteriza la franquicia. id Software vuelve a firmar un trabajo sobresaliente dándole un soplo de aire fresco a una fórmula que ellos mismos consiguen reinventar en cada título.

DOOM: The Dark Ages funciona como precuela de DOOM (2016) y DOOM Eternal narrando el épico y cinematográfico origen de la furia del DOOM Slayer en una oscura y siniestra guerra contra el infierno nunca antes vista. Los desarrolladores han apostado por una ambientación de corte gótico y medieval que combina genial con los toques de ciencia ficción habituales de la serie.
La trama se desarrolla en Argent D’Nur, un mundo sumido en la oscuridad y la desesperación, donde el Slayer debe enfrentarse a fuerzas demoníacas que amenazan con destruirlo todo. A diferencia de entregas anteriores, The Dark Ages apuesta por una narrativa más cinematográfica, con escenas que profundizan en el lore y ofrecen una visión más completa del protagonista y su entorno.
The Dark Ages quiere contarnos como el DOOM Slayer fue manipulado y usado como un instrumento de guerra entre los Maykr y el Infierno, convirtiéndose en el superarma de dioses y reyes derrotando a las fuerzas demoníacas y cambia el curso de la guerra. Id Software ha querido darle un poco más de importancia a la narrativa apoyándose en espectaculares escenas cinemáticas que ayudan a conocer más detalles sobre la forja de una leyenda, además de ciertos personajes que estuvieron presentes en las dos anteriores entregas.
Quizás para algunos usuarios clásicos y fieles de DOOM el argumento coge más relevancia de lo que debería, no obstante, funciona de maravilla con la estructura episódica del juego, dividido en 22 capítulos que se pueden completar en unas 15-18 horas, alcanzando las 22-25 horas si queremos completarlo al 100% con todos los desafíos y secretos. Asimismo, no faltan múltiples niveles de dificultad para los más ‘hardcore’ que quieren establecer reglas muy estrictas para toda la aventura.
Agradecemos que DOOM: The Dark Ages haya potenciado su narrativa con memorables cinemáticas y un lore más profundo, no obstante, aquí hemos venido a disparar, reventar demonios y aniquilar mediante viscerales ejecuciones. Y, por lo tanto, aquí lo importante son las mecánicas jugables, el sistema de control y el diseño de niveles. Pese a los cambios que ahora detallamos, la esencia de DOOM se mantiene totalmente intacta. Tenemos nuestro clásico sistema de salud y armaduras, niveles repletos de coleccionables y áreas secretas, progresión y mejora de armamento obteniendo nuevas habilidades, etc.

DOOM (2016) propuso una jugabilidad clásica, similar a la de cualquier otro FPS. DOOM Eternal nos llevó a las alturas con una velocidad vertiginosa y una fluidez extrema que no te dejaba descansar ni un segundo. Y DOOM: The Dark Ages regresa a las raíces, una vuelta a los orígenes donde el Slayer prácticamente siempre tiene los pies en el suelo debido a que es un auténtico tanque, pura potencia física en el que te plantas, bloqueas y haces parrys siendo el combate cuerpo a cuerpo imprescindible ante los enemigos.
El movimiento en DOOM: The Dark Ages recuerda y mucho a las entregas clásicas lanzadas en los años 90, más terrenal e incluso en ocasiones estratégico. Pero ahí acaban las comparaciones pues aquí se introduce el elemento diferenciador, la Sierra-Escudo. Durante los primeros compases de la aventura poco a poco se ven presentando todas sus posibilidades, como la protección de ataques, contraataque, lanzamiento de la sierra, y más adelante increíbles poderes como la electrificación
Es esencial entender y saber qué hacer con esta arma en cada instante de los enfrentamientos para contrarrestar los envites enemigos y explotar sus debilidades. Con ciertos demonios es mejor protegerse, con otros abusar del parry, embestir con potencia bruta o aturdirlos/paralizarlos durante unos segundos para asestar golpes sin cesar. Hablamos de un arma variadísima que aporta muchísimo valor a la jugabilidad, la cual cuando aprendes a usar es tremendamente satisfactoria.

La sierra-escudo está genial, pero el Slayer no es nada sin el resto de su habitual equipamiento, esta vez adaptado y reinterpretado bajo un corte gótico. Arrancamos con la escopeta para después descubrir una ametralladora o un rifle de plasma, algunos de los nuevos juguetes del protagonista que dispone de un amplio arsenal para destruir todo tipo de demonios.
Tampoco faltan tres variantes de armas cuerpo a cuerpo, esenciales para ejecutar enemigos y también conseguir munición. El principal problema es que las ejecuciones finales son menos exageradas y variadas que en pasadas entregas, restándole un punto de espectacularidad a la jugabilidad. Se entiende la decisión de diseño por parte de los desarrolladores, pero eso no quita que se haya dado un paso atrás en este aspecto.
Imposible olvidarse de los otros elementos jugables que marcan la gran diferencia en DOOM: The Dark Ages. Nos referimos a los niveles donde tenemos la posibilidad de controlar tanto mecha Atlan como una especie de dragón en las que podemos surcar los cielos en fases concretas de cada episodio. La finalidad de ambas es darle frescura y variedad a la jugabilidad, pero se quedan un tanto descafeinadas con combates bastante planos y simples cuyos enfrentamientos se basan caso siempre en hacer parry y disparar en el momento concreto. Se agradece el añadido, aunque se le podría haber sacado un mayor provecho.

Respecto al diseño de niveles, aquí encontramos el otro gran cambio. DOOM: The Dark Ages combina niveles clásicos donde avanzamos de principio a fin sin apenas desviarnos, con otros mapas abiertos de gran tamaño que invitan al jugar a dejar de lado el objetivo principal para encontrar secretos y coleccionables, o lo más importante para la progresión, oro o gemas especiales para mejorar nuestras armas, escudo o runas.
Una vez más id Software vuelve a emplear el motor gráfico propio id Tech 8, tecnología que tienen completamente controlada y que aquí plasma una versión todavía más moderna que es capaz de ofrecer un mayor nivel de detalle en los escenarios respecto a antaño.
Es increíble lo bien que se ve y siente todo, con un altísimo nivel de calidad en animaciones, efectos, explosiones, texturas, efectos y sistema de iluminación. Teniendo en cuenta la cantidad de elementos que hay en pantalla en todo momento, sumado a lo que se debe procesar, es realmente impresionante como DOOM: The Dark Ages se mueve a unos rocosos 60 fps sin ninguna caída en el rendimiento. En nuestro caso hemos probado la versión de PS5 estándar, pero todas las plataformas tienen un único modo de visualización a 60fps.

En cuanto a las mejoras de PS5 Pro, especialistas comentan que prácticamente son anecdóticas. Una resolución máxima mayor, mejor filtrado anisotrópico y pequeñas mejoras en la distancia de dibujado son las únicas diferencias reseñables. ID Tech vuelve a deslumbrarnos con un apartado visual puntero y una estabilidad que pocos juegos pueden exhibir en la actualidad, pues funcionar a ese rendimiento casi siempre suele conllevar sacrificios a nivel visual.
Si es cierto que se podría haber exprimido más la versión de PlayStation, puesto que el uso de la vibración háptica y los gatillos adaptativos en el Dualsense es bastante mejorable, especialmente al tratarse en un FPS. Lo que sí merece mención destaca es la impecable dirección artística, con una majestuosa estética de fantasía gótica con toques de ciencia ficción que recuerda bastante a Warhammer.
En la faceta sonora, tras la turbulenta salida del compositor Mick Gordon, es ahora el estudio Finishing Move (que ha trabajado en la saga Halo o Borderlands 3) quien toma el testigo de crear las melodías en DOOM: The Dark Ages. Hay temas muy potentes que suenan realmente combinando elementos de heavy metal con ecos medievales, pero el resultado global no alcanza el sello propio que imprimía el diseñador australiano.

Por último, comentar que Microsoft consiguió llegar a un acuerdo de última hora con los actores doblaje con el margen de tiempo suficiente como para poder tener listo las voces al español para el lanzamiento del juego. Recordamos que los actores de voz se negaban a aceptar las cláusulas relacionadas con la inteligencia artificial que intentaban forzar en sus contratos. Por suerte todo llegó a buen puerto y DOOM: The Dark Ages se puede disfrutar en completo español con un reparto de voces sensacional.
id Software ha vuelto a demostrar que son unos auténticos maestros en el desarrollo de FPS de corte tradicional con campañas para un jugador. DOOM Eternal puso el listón altísimo, y posiblemente el cambio jugable que propone DOOM: The Dark Ages no sea del gusto de todos, no obstante, se agradece muchísimo la valentía de los creadores por introducir nuevas y variadas jugables que revitalicen la fórmula.
Se ha querido regresar a los orígenes con una jugabilidad más pausada, haciendo uso de tus devastadoras armas favoritas, pero también podrás empuñar una variedad de nuevas y brutales armas, como el versátil escudo sierra. El planteamiento es un tanto distinto, pero las sensaciones y la calidad del juego son exactamente iguales o incluso superiores. Y poco hay que decir a nivel gráfico, ya que DOOM: The Dark Ages es un auténtico portento a nivel técnico exprimiendo al máximo id Tech 8 con una calidad visual excelente y un rendimiento impecable en todas sus versiones.
En conclusión, DOOM The Dark Ages reinventa la saga con combate medieval, acción táctica y una ambientación gótica para redefinir la violencia del icónico Slayer marcando un nuevo rumbo sin perder brutalidad.
*Análisis realizado gracias a un código de descarga para PS5 facilitado por Ziran/Bethesda.
DOOM: The Dark Ages
Overall
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Historia - 8.5/10
8.5/10
-
Jugabilidad - 9.5/10
9.5/10
-
Gráficos - 9/10
9/10
-
Sonido - 8.5/10
8.5/10
-
Duración / Diversión - 9.5/10
9.5/10
