Análisis | Dear me, I was… – Switch 2

Un emotivo cuento audiovisual en acuarela para Switch 2.

Ficha Técnica

  • Título: Dear me, I was…
  • Desarrollador: Arc System Works
  • Editora: Arc System Works
  • Número de Jugadores: 1
  • Plataformas: Switch 2
  • PEGI: +3
  • Fecha de salida: 31 de julio de 2025
  • Idioma: Textos en español
  • Género: Aventura interactiva

 

Desarrollado por Arc System Works (conocido por Guilty Gear), este juego narrativo exclusivo de Nintendo Switch 2 se presenta como una historia interactiva sin diálogos que dura apenas unos 40–60 minutos. A primera vista destaca por su estética, combinando pinceladas de acuarela con animación por rotoscopia para que cada escena parezca un cuadro animado en movimiento.

La narrativa de Dear me, I was recorre la vida entera de una mujer anónima, desde niña hasta la vejez. No hay diálogos, todo se cuenta con imágenes y música. Al principio puede parecer sencillo, pero cada escena cotidiana está llena de simbolismo. Siguiendo su niñez, sus amistades, sus pasiones (como el arte) y sus pérdidas, el juego aborda temas universales y emotivos como el paso del tiempo, el amor y la familia con un tono íntimo.

Cada capítulo es casi una viñeta poética, en el que algo tan simple como preparar el desayuno en familia o rechazar un anillo de compromiso se vuelve un acto íntimo cargado de emoción. Su protagonista es deliberadamente anónima y prácticamente podría ser cualquiera de nosotros, y de ese modo el jugador se identifica mejor con sus experiencias. La historia celebra lo ordinario, presentando pequeños momentos (reencontrarse con un amigo, descubrir un dibujo infantil, cuidar una mascota) como auténticos tesoros de la vida.

En Dear me, I was… la jugabilidad es casi testimonial. El jugador básicamente apunta y hace clic en objetos con el mando o el modo ratón del Switch 2 (gracias a su pantalla táctil), actuando sobre elementos mínimos en pantalla. No hay casi interacciones, ni puzles complejos, todo se limita a pequeñas acciones como, por ejemplo, elegir el orden en que la protagonista come en un desayuno familiar o trazar un dibujo con el lápiz.

Más que un videojuego podría denominarse incluso como animación interactiva, pues más allá que de vez en cuando pulsar en objetos en o arrastrar elementos, no hay mucho más que hacer. En su mayoría la animación solo avanza con mínima intervención, algo que quizás no sea del agrado de todos pese a la escasa duración y el bajo precio de la propuesta. Esto significa que Dear me, I was… no busca entretener con acción rápida; y toda su fuerza reside en la conexión emocional.

El apartado visual es el verdadero protagonista del juego. Dear me, I was… utiliza la técnica de rotoscopia sobre fondos pintados en acuarela, de modo que los personajes y escenarios parecen cuadros animados con extrema fluidez en pantalla. Cada escena parece extraída de una película en la que los colores cambian sutilmente para reflejar el estado de ánimo (por ejemplo, tonos grises en la tristeza que dejan paso a colores más vivos en la esperanza). La dirección artística de Taisuke Kanasaki consigue que incluso las situaciones más mundanas tengan una potencia visual todavía más importante.

En Nintendo Switch 2 el resultado luce espectacular tanto en modo portátil como en TV. En portátil, la gran pantalla compacta resalta la inmersión en la trama; en televisión, el tamaño realza los detalles de la acuarela y la fluidez. Mención especial merece el dinamismo y viveza de las animaciones que se mantienen impecables incluso en una gran pantalla. La calidad gráfica es limpia en todo momento, sin ningún fallo perceptible en resolución ni pixelado, sino que tenemos una imagen nítida que convierte cada fotograma en un cuadro en movimiento.

El sonido complementa el aspecto visual con sutileza. No existe diálogo hablado; en su lugar, la banda sonora toma el papel de narradora. La música principal es un tema de piano melancólico, suave y evocador que marca el ritmo emocional de la historia. Cada escena va acompañada de acordes y melodías que refuerzan el tono con momentos íntimos con aire triste, y otros con notas más cálidas y esperanzadoras según el capítulo de la historia.

Además, el juego incluye efectos ambientales discretos (por ejemplo, sonidos de pasos, lluvia suave, campanas lejanas) que enriquecen la inmersión, unos recursos acústicos que junto con el silencio de los personajes, crean una atmósfera íntima y conmovedora, casi como un cortometraje sonoro.

Conclusión

Dear me, I was… es una propuesta sorprendente que rompe con las expectativas tradicionales de un videojuego. Sus puntos fuertes son evidentes: es un título breve (apenas una hora de juego) pero intenso, de estética única y mensaje profundo. Hablamos de puro arte en movimiento, cargado de sensibilidad y capaz de tocar el corazón del jugador. Arc System Works y la directora Maho Taguchi han creado algo extraordinario, una obra que utiliza la interactividad no como fin lúdico, sino como medio para lograr una conexión emocional directa.

Ahora bien, esta apuesta minimalista tiene sus limitaciones. Al no ofrecer casi mecánicas, puede resultar bastante sosa para muchos usuarios y ya avisamos de que. No es un juego para todo el mundo, pues exige paciencia y disposición para la introspección. Su escasa duración también implica que, fuera de un primer visionado, su rejugabilidad es reducida.

En conclusión, Dear me, I was… es una experiencia breve pero inolvidable para un público muy específico, jugadores sensibles al arte narrativo que disfrutan de historias emotivas. Quien esté dispuesto a entregarse a su ritmo pausado encontrará una joya interactiva que demuestra que los videojuegos pueden ser verdadero arte narrativo.

*Análisis realizado gracias a un código de descarga para Nintendo Switch 2 facilitado por Warning Up.

Dear me, I was…
Overall
7.7/10
7.7/10
  • Historia - 8.5/10
    8.5/10
  • Jugabilidad - 6.5/10
    6.5/10
  • Gráficos - 8.5/10
    8.5/10
  • Sonido - 8.5/10
    8.5/10
  • Duración / Diversión - 6.5/10
    6.5/10

Resumen

Este juego ilustra la vida de una mujer con hermosos toques de acuarela. En su vida simple y modesta, experimentarás una variedad de eventos como alegrías, tristezas, y crecimiento… Descubre la historia que se teje a través de sus relaciones humanas.

Pros

 

  • Arte visual distintivo (acuarela + rotoscopia) que crea preciosas escenas.
  • Narrativa sin diálogos, con momentos cotidianos conmovedores.
  • Música y ambiente sonoro cuidada que refuerza la emotividad
  • Muy cómodo de jugar en Switch 2 (táctil y modo ratón), sin complicaciones técnicas.

Cons

  • Jugabilidad muy limitada y ausencia de mecánicas tradicionales
  • Extremadamente breve: se completa en menos de una hora
  • Poca rejugabilidad y contenido extra.
  • Público muy concreto

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