Descubre Atomfall, una aventura postapocalíptica con sello británico que mezcla exploración, exigente jugabilidad, decisiones y un mundo lleno de secretos por descubrir que va más allá de la comparación con Fallout.
- Título: Atomfall
- Desarrollador: Rebellion
- Editora: Rebellion
- Distribuidora: Bumble3ee Interactive
- Número de Jugadores: 1
- Plataformas: PS5, Xbox Series, PS4, Xbox One y PC
- PEGI:
- Fecha de salida: 27 de marzo de 2025
- Idioma: Voces en inglés y textos en español
- Género: Aventura, Acción
El estudio británico Rebellion, conocido por la serie Sniper Elite y Zombie Army, sorprende con un giro diferente en Atomfall, su nueva propuesta de acción y rol ambientada en un mundo postapocalíptico. Salvo el lanzamiento de Strange Brigade, la compañía lleva anclada en ambas franquicias desde hace casi 15 años, por lo que han decidido salir de su zona de confort para adentrarse en una nueva IP.
Desde su anuncio, Atomfall ha sido descrito como una fusión entre Fallout y Mad Max, con elementos de RPG, combate en primera persona, y decisiones de alto contenido narrativo. De hecho, el equipo creativo ha citado a Metro y Bioshock como otras sagas de fuente de inspiración en el desarrollo, pero a diferencia de estos juegos, Rebellion ha priorizado la exploración e investigación en su estructura jugable en un intento por promover la libertad de los jugadores y facilitar la creación del mundo.
A nivel argumental Atomfall se ha inspirado en el incendio de Windscale, el peor accidente nuclear que ha sufrido Reino Unido en toda su historia. En el caso del juego, se ambienta en una versión alternativa de dicha zona del norte de Inglaterra en los años 50, constantemente cinco años después del desastre nuclear. Tras una breve introducción en la que se narra el comienzo del apocalipsis nuclear, nos meteremos en la piel de un «Viajero», un superviviente sin pasado aparente que despierta en un búnker abandonado y en ruinas, en una pequeña comunidad que lucha por salir adelante en un entorno hostil explorando una zona de cuarentena establecida.
Multitud de preguntas sin respuesta tanto del protagonista como del mundo exterior que debemos ir investigando para llegar a encontrar información sobre que ha ocurrido en el lugar y como ha evolucionado a lo largo de los años. La historia se desarrolla a través de diálogos ramificados, elecciones morales y eventos aleatorios que ocurren por todo el mapeado. Además, cada decisión afecta al comportamiento con los NPC y el desarrollo de la trama y la relación con las diversas facciones que habitan el lugar.

En lugar de construir una única gran área de mundo abierto, Rebellion optó por construir varias zonas más pequeñas pero interconectadas debido a la experiencia del equipo en la creación de mapas de tamaño similar en la serie Sniper Elite. Por ello han decidido incluir cuatro zonas principales, donde la sección inicial está basada principalmente en montañas, canteras, minas y búnkeres. Wyndham Village, con sus pubs y el puerto vecino, Casterfell Woods, con más elementos ocultistas, y un denso bosque espeluznante son el resto de zonas que visitamos a lo largo de la aventura.
Medir la duración en Atomfall es bastante complicado dado que cada jugador tiene su propio ritmo para explorar, investigar y exprimir cada rincón del escenario. Aun así, una partida estándar puede irse hasta las 25-30 horas para superar la historia principal y completar una buena cantidad de misiones secundarias.

Atomfall es un juego de acción y supervivencia en primera persona con ciertos toques RPG, mejora de habilidades y progreso del personaje. Rebellion no ha planteado una experiencia tradicional con un esquema básico de misiones, sino que, descubriendo documentos al explorar, o bien al establecer conversaciones con diferentes NPC, vamos obteniendo nuevas pistas o líneas de investigación que nos llevarán hasta el fondo del asunto.
La propuesta de Rebellion puede abrumar en primera instancia ya que aquí no hay minimapa, puntos de donde se encuentra el siguiente objetivo y en la brújula apenas podemos marcar un punto de donde queremos acudir. Todo se guía bajo nuestro criterio y la deducción de las diferentes pistas, pues el mapa general de cada gran zona apenas brinda información destacable.
En apenas unas horas de partida tendremos muchas posibles pistas, y, por lo tanto, varias líneas de investigación abiertas, tanto principales como secundarias. Asimismo, la total libertad para moverse nos llevará constantemente a tomar desvíos, descubrir asentamientos, obtener recursos, nuevas armas, objetos, etc. Aun así, poco a poco la experiencia se vuelve mucho más satisfactoria y con mejor equipamiento sientes como vas teniendo todo bajo control.
El combate es otro de los pilares fundamentales del juego, con un sistema fluido que permite alternar entre armas de fuego y armas cuerpo a cuerpo. La variedad de armamento es amplia, desde pistolas rudimentarias hechas con restos de chatarra hasta rifles avanzados recuperados de bases militares. No obstante, Atomfall no es un FPS como para resolverlo todo disparando, puesto que la munición está limitadísima para pasar directamente a la acción. Aunque con el paso de las horas también vamos encontrando granadas, subfusiles o arcos que potencien más nuestro capacidad de saltar a las diferentes facciones enemigas.
Estamos en una zona de cuarentena, con infinidad de peligro, y enseguida te das cuenta que además de golpes o disparos nos causarán hemorragias, quemaduras, exposición a radiactividad o corriente eléctrica. Son parámetros que afectan directamente tanto a la salud como la frecuencia cardíaca afectando a tu habilidad y resistencia en combate. Por ello siempre hay que ir bien cubierto con objetos curativos puesto que no sabemos cuando podremos regresar a un punto seguro.

Aunque Atomfall se presenta como un juego de supervivencia, solo necesitamos controlar la salud y la frecuencia cardíaca del personaje. Correr y combatir ante enemigos aumentará la frecuencia cardíaca del protagonista, lo que resulta en visión borrosa y audición atenuada. Si tienes una frecuencia cardíaca alta serás menos eficaz para moverte con sigilo y te descubrirán prácticamente al instante, pero además hace que tu puntería con armas a distancia sea mucho peor. También tiene gran importancia, la fabricación de objetos mediante el crafteo de materiales en esencial para lograr salir así adelante y tener en todo momento vendas de curación, bombas improvisadas o estimulantes de combate.
Las armas pueden mejorarse en varios niveles, sin embargo, incrementar sus atributos requiere cada vez hallazgos cada vez más avanzados y de mayor dificultad. Asimismo, ya no solo hay que encontrar los recursos, sino mejorar nuestros conocimientos con recetas que encontramos en asentamientos o en comerciantes que hay por los escenarios. Y es aquí donde entra una mecánica interesante puesto que en Atomfall no hay moneda de cambio, sino que ha regresado el trueque y debemos ofrecer algunos de nuestros objetos para cerrar un trato para intercambiarlos por otros que tenga el NPC.

Por último, cabe mencionar el sistema de habilidades del personaje, el cual se divide en cuatro categorías: Combate a distancia, Combate cuerpo a cuerpo, Supervivencia y Acondicionamiento. Aquí no obtenemos experiencia ni subimos de nivel para obtener puntos de habilidad, sino que es la exploración y al atrevimiento para adentrarse en zonas enemigas lo que te premia con los denominados ‘Estimulantes de Entrenamiento’ que sirven para ir obteniendo dichas mejoras permanentes tanto activas como pasivas.
En el apartado visual, Atomfall utiliza el motor propio de Rebellion, Asura, con resultados impresionantes. Cada vez son menos los estudios de desarrollo que emplean tecnología propia, y es admirable como con el paso de los años han ido mejorando y puliendo todos los aspectos del motor para lograr resultados tan sólidos en la faceta gráfico pese a no ser punteros.

Los entornos son detallados y transmiten una sensación constante de desolación y peligro. Atomfall es una recreación ficticia de un acontecimiento real y se inspira en la ciencia ficción, el terror popular y las influencias de la Guerra Fría para crear un mundo que resulta extrañamente familiar y, a la vez, completamente ajeno. La iluminación dinámica y los efectos de partículas contribuyen a crear una atmósfera inmersiva, y pese a ciertos altibajos en determinadas texturas o modelados y animaciones faciales de los personajes, estamos ante un título más que notable,
En cuanto al rendimiento, Atomfall corre a 60 FPS estables en PlayStation 5, con tiempos de carga rápidos gracias al SSD de la consola. Cabe mencionar que Rebellion ha decidido llevar el juego también a consolas de pasada generación para captar el máximo público potencial, no obstante, esto supone tener que sacrificar elementos gráficos que podrían haber dado más de sí. En la faceta sonora sí es cierto que todo pasa bastante desapercibido, pues priman sobre todo los efectos de sonido en el propio escenario, desde el ruido de las armas o conversaciones entre los enemigos, hasta el crujido de la madera podrida al explorar edificios abandonados. El doblaje, en inglés británico, es de alta calidad y refuerza la identidad única del juego con actores de voz que logran transmitir la desesperación y el cinismo característico del mundo postapocalíptico, lo que aporta una capa adicional de inmersión. Y todo ello acompañado de una perfecta traducción de los textos al español que sirve para no perderse ni un ápice de los secretos que esconde el mundo de Atomfall.

Es fantástico ver como Rebellion ha vuelto a experimentar con una nueva IP tras muchos años anclada en la saga Sniper Elite. Una apuesta por la innovación y originalidad que le sienta fenomenal al estudio, que ha conseguido una propuesta ambiciosa que combina acción, exploración e investigación en una ambientación postapocalíptica muy peculiar y cargada de personalidad. Si bien las comparaciones con Fallout son inevitables, Rebellion ha conseguido darle su propio sello gracias a su humor negro, su fantástica atmósfera y mecánicas jugables muy interesantes.
Es cierto que no está exento de problemas debido a su mejorable inteligencia artificial y un apartado técnico que sufre en consolas seguramente por arrastrar versiones de pasada generación. Pero eso no quita que Atomfall sea una experiencia divertida, distinta y refrescante entre los actuales lanzamientos, apoyado en una atractiva carga narrativa, altas dosis de exploración, una exigente jugabilidad en sus primeras horas y mucho contenido por descubrir. Para los amantes de los RPG postapocalípticos, Atomfall es una apuesta segura y posiblemente uno de los sleepers de 2025.
*Análisis realizado gracias a un código de descarga para PS5 facilitado por Bumble3ee Interactive.
Atomfall
Overall
-
Historia - 8/10
8/10
-
Jugabilidad - 8.5/10
8.5/10
-
Gráficos - 8/10
8/10
-
Sonido - 7.5/10
7.5/10
-
Duración / Diversión - 8.5/10
8.5/10
Resumen Atomfall
Atomfall, un juego de acción y supervivencia inspirado en hechos reales, se desarrolla cinco años después del desastre nuclear de Windscale, en el norte de Inglaterra. Explora la zona ficticia de cuarentena, rebusca, fabrica, realiza intercambios, lucha y ábrete paso a través de un paisaje rural británico lleno de personajes extraños, misticismo, sectas y agencias gubernamentales corruptas.
Pros
- Narrativa envolvente y una interesante manera de contar la historia, con dilemas y elecciones que afectan al desarrollo.
- Estilo gráfico único con un enfoque visual detallado que refuerza el tono postapocalíptico.
- Profundo sistema de exploración un amplio mundo abierto repleto de secretos, ruinas y bunqueres.
- Tono británico distintivo. Una atmósfera diferenciada dentro del género.
- Jugabilidad desafiante y de toques realistas con la idea del trueque, fabricación, etc.
Cons
- Escasa variedad de armas de fuego e IA mejorable.
- Pese a la originalidad del sistema de pistas e investigación en las misiones, falta variedad de tareas.
- El acabado gráfico de las versiones de consola podría dar más de sí. Limitan las versiones de PS4 y Xbox One.
