MercurySteam vuelve con su trabajo más personal hasta la fecha, forjando una ambiciosa aventura de acción y fantasía con un original sistema de combate táctico y un fantástico diseño y exploración. Una de las grandes sorpresas de 2025.
- Título: Blades of Fire
- Desarrollador: MercurySteam
- Editora: 505 Games
- Distribuidora: 505 Games
- Número de Jugadores: 1
- Plataformas: PS5, Xbox Series y PC
- PEGI: +18
- Fecha de salida: 22 de mayo de 2025
- Idioma: Voces en inglés y textos en español
- Género: Aventura, Acción, RPG.
Tras centrarse en los últimos 15 años al desarrollo de juegos para licencias ya establecidas, el estudio madrileño MercurySteam regresa con fuerza con Blades of Fire, su nueva IP de aventura y acción que retoma las raíces más oscuras y épicas de la compañía, buscando reivindicar al clásico Blade: The Edge of Darkness de Rebel Act.
Liderados por Enric Álvarez, MercurySteam ha realizado un magnífico trabajo con las entregas de Castlevania Lords of the Shadow para Konami, y Metroid: Samus Returns y Metroid Dread para Nintendo. Con ambas sagas firmaron títulos más que notables, que en el caso de Metroid sirvió para revitalizar el estado de la misma devolviéndola al lugar que merecía en la industria y aprovechando al máximo la tecnología de Switch.

Se desconoce si el equipo tiene entre manos un nuevo producto licenciado para más adelante, pero mientras tanto, demuestran con Blades of Fire el enorme talento que tienen en sus filas, plasmando una ambiciosa aventura que mezcla estilo soulslike con elementos propios para refrescar los cánones del género con una apuesta muy personal.
La trama de Blades of Fire sigue el clásico “viaje del héroe” en un mundo de fantasía oscura. Ambientada en un reino antaño próspero gracias a los “Forjadores” – gigantes legendarios que dieron el acero a la humanidad – la historia comienza cuando la reina malvada Nerea lanza un hechizo que convierte todo el metal en piedra.
Solo sus secuaces pueden forjar armas con metal aún activo, y el mundo se sume en la penuria. En este contexto entra en acción Aran de Lira, hijo del comandante real, quien tras un suceso trágico inicial obtiene un martillo mágico de forja. Con él, junto al joven erudito Adso, Aran se embarca en la misión de derrotar a la reina Nerea y romper la maldición.

Aunque la premisa es bastante clasicona, Blades of Fire incorpora un trasfondo rico y un universo bien planteado. Adso dibuja y documenta los lugares visitados, ofreciendo datos de la historia y de cada enemigo derrotado, creando así un lore profundo que el jugador puede descubrir. Ahora, con la difícil tarea de matar a la Reina, Aran está decidido a honrar su deber y forjar su futuro mediante fuerza y coraje. En términos de duración, completar la historia principal puede llevar unas 30-35 horas, subiendo a 50–60 horas con misiones secundarias y exploración adicional. El juego ofrece tres niveles de dificultad; el más alto (“Acero”) es el recomendado para vivir la experiencia completa, mientras que niveles inferiores permiten centrarse en la historia con menor exigencia.
Si bien Blades of Fire plantea una narrativa y un guion clásico, es en la faceta puramente jugable donde nos ha sorprendido muy gratamente. Mercurysteam ha basado la estructura de la aventura de acción en tres pilares muy bien definidos como son el combate, la forja de armas y la exploración, todos ellos íntimamente ligados entre sí. Ahora después veremos que se han tomado algunas influencias de juegos recientes, pero a su vez se han querido alejar del típico RPG con subida de niveles, atributos, construcción de builds, clases, árbol de habilidades, etc.

Aunque el combate conserva la táctica de los soulslike (gestión de resistencia, esquivas y parrys), con un ritmo estratégico y pausado, Blades of Fire propone unas mecánicas muy llamativas y originales. Cada acción que llevamos a cabo con el arma está asociada a uno de los cuatro botones del DualSense. Con triángulo lanzamos un golpe a la cabeza, con cuadrado y círculo asestamos a los lados, y finalmente con equis la estocada va al cuerpo del enemigo. De esta forma se pueden ejecutar combos al combinar cada uno de ellos, y además si mantenemos pulsado se ejecuta un ataque cargado pesado capaz de mutilar a nuestros enemigos.
Asimismo, haremos más o menos daño según la zona que golpeemos, y el tipo de daño dependerá si es el arma es cortante, contundente y perforante, e incluso de su capacidad de penetración. De esta forma hay que estudiar previamente el equipamiento y armadura del enemigo, para así optar por un arma u otra. Otro rasgo innovador es la barra de bloqueo independiente de la resistencia: al cubrirnos ganamos energía (“vigor”) para atacar, lo opuesto al modelo habitual en otros juegos. Aprender esta mecánica lleva tiempo, pero luego resulta satisfactorio.

En resumidas cuentas, al final tenemos enfrentamientos pausados que depende de una buena estrategia y del buen timing de nuestras acciones. Es cierto que cuesta acostumbrarse al esquema de control, y pese a que podría estar un poco mejor equilibrado, es bastante satisfactorio combatir ante enemigos básicos, minijefes y jefes finales.
El elemento más distintivo es la forja de armas, que funciona como segundo pilar jugable. Tras obtener los planos al derrotar cierto número de enemigos, el jugador puede usar su martillo mágico en un yunque para crear o mejorar armas. Hay siete categorías de armas (espadas largas, sables, hachas dobles, picas, martillos de guerra, etc.) con múltiples variantes cada una. Además, cada arma puede componerse con hasta ocho componentes (longitud de la hoja, tipo de empuñadura, materiales para hoja y mango, etc.), cada elección modifica estadísticas clave: daño, alcance, peso, durabilidad, ventana de contragolpe, etc.. Como resumen: tu progreso depende enteramente del arma que elijas y su construcción. No hay experiencia ni mejoras de personaje convencionales: el arma determina los valores de ataque, aguante y postura de Aran.

La importancia de la forja es tal que el juego obliga a experimentar con ella. Cada enemigo tiene puntos fuertes y débiles en diferentes partes del cuerpo (indicados con colores), de modo que una espada puede ser inútil contra un soldado con armadura pesada. En mitad de la batalla hay que alternar armas y direcciones para superar la defensa del rival: si el daño en un ángulo no supera su defensa, el golpe solo desgasta el arma. Al principio esto es abrumador, pero pronto se convierte en un elemento estratégico pues adaptarse y preparar el arma adecuada para cada encuentro añade profundidad táctica.
El ciclo de forjar, usar, reparar y volver a fabricar armas es muy adictivo y gratificante. Aunque al principio el minijuego (golpear metales con barras de dirección/energía) es divertido pero secundario, pronto entendemos que la verdadera clave está en planificar el arma: elegir bien la combinación de metales y dimensiones puede marcar la diferencia entre triunfar o estrellarse contra un jefe. El juego incluso presenta desafíos puntuales en los que solo un arma con cierto tipo de daño permite progresar. En definitiva, Blades of Fire convierte la forja en el verdadero motor del RPG: el arma es tu personaje, y sus modificaciones, indispensables.

El diseño de niveles refuerza la experiencia jugable, pues cada área es grande e intrincada, con atajos y caminos interconectados al estilo soulslike, aunque con un grado de linealidad (cada capítulo tiene un objetivo principal claro). El mundo invita a la exploración, pues no hay flechas que marquen el camino, así que es esencial usar el mapa, la memoria y los consejos de Adso para orientarse. En general, la exploración es gratificante, pues casi todo está accesible desde el principio y el backtracking (rasgo al estilo metroidvania muy propio de MercurySteam) se siente bien integrado.
Desde el punto de vista visual, Blades of Fire no aspira a competir con los actuales juegos triple A más brutos y potentes técnicamente. La obra de Mercurysteam no destaca por ser portento gráfico, pero sí por la exquisitez de su diseño artístico. Los entornos son amplios y variados: praderas luminosas, bosques frondosos, templos decadentes o mazmorras sombrías, todos detallados con gran pulcritud. La fauna y la vegetación se integran de manera natural aportando vida a cada localización, y en conjunto todo funciona de manera cohesionada.

El motor gráfico interno del estudio continúa dando batalla hoy en día, ayudado de su impecable estilo visual en un mundo de fantasía plagado de color. Si nos ha sorprendido de forma positiva las mejoras que tiene el juego en PS5 Pro, ofreciendo una perfecta nitidez a máxima resolución. De hecho, aprovecha la tecnología PSSR (superresolución espectral de PlayStation) y funciona a sólidos 60 fotogramas por segundo.
La banda sonora corre a cargo del compositor Oscar Araujo, con melodías muy bien escogidas y potencian aun más la atmósfera de la aventura. Los temas son acordes solemnes y dinámicos que acompañan a la perfección cada zona, desde fragmentos místicos hasta pistas intensas en combate, con especial mención al tema principal. Por otra parte, Blades of Fire llega únicamente con doblaje de las voces al inglés. Aunque el reparto y las interpretaciones son notables, es una pena que siendo una producción nacional no se haya aprovechado el enorme talento de los artistas locales para añadir voces en español.

Blades of Fire representa un nuevo hito en la trayectoria de MercurySteam, firmando una ambiciosa obra que demuestra el talento del estudio y la destreza adquirida en sus anteriores proyectos. Los encargos en sagas de renombre como Castlevania y Metroid en la última década les ha permitido crecer y postularse como una destacada desarrolladora en la industria, y ahora han tomado toda esta experiencia acumulada para crear un título original y con una tremenda personalidad en su faceta jugable. Especialmente con el sistema de combate y la forja de armas forman un tándem que lo postulan como una propuesta única respecto a otros juegos del género de acción y aventura con toques soulslike.
Pese a ciertas asperezas técnicas y una narrativa que podría ser más interesante, Blades of Fire es una aventura retadora y profunda cuyos pequeños defectos no empañan el conjunto completo que merece muchísimo la pena. Elige tu arma, foja tu leyenda y únete a Aran de Lira en su viaje para encontrar su verdadero destino. Blades of Fire ya está disponible en formato físico y digital para PS5, Xbox Series y PC.
*Análisis realizado gracias a un código de descarga para PS5 facilitado por 505 Games.
Blades of Fire
Overall
-
Historia - 7.5/10
7.5/10
-
Jugabilidad - 8.2/10
8.2/10
-
Gráficos - 7.8/10
7.8/10
-
Sonido - 8/10
8/10
-
Duración / Diversión - 8.5/10
8.5/10
